EXPLORANDO EL MUNDO A TRAVÉS DEL TACTO

ESTIMULACIÓN SENSORIAL Y CONTACTO





Despertar los Sentidos


El contacto directo con el pelaje del caballo estimula las terminaciones nerviosas, ayudando a los niños a procesar mejor la información sensorial y a regular sus emociones.





Calor Corporal


La temperatura del caballo (38°C) ayuda a relajar la musculatura de los niños, facilitando el estiramiento y reduciendo la espasticidad en casos físicos.





Vínculo Seguro


Más allá de lo físico, acariciar y sentir al animal crea un espacio de seguridad emocional donde el niño se siente aceptado y capaz de conectar sin palabras.